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El Neurólogo pediatra es un pediatra especializado en el conocimiento del desarrollo normal y anormal del Sistema Nervioso Central (SNC) y del Sistema nervioso Periférico (SNP) esto es,  el cerebro, la médula espinal, los nervios, los músculos, los órganos sensoriales (olfato, visión audición y gusto), el tacto y el equilibrio, en el niño y el adolescente.

Se ocupa del diagnóstico y tratamiento de los padecimientos que aquejan a dichos sistemas y de las discapacidad que resulten de éstas tales como:epilepsia,Cefaleas,Trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH), Autismo.

Dr. Jary D. Couoh Castañeda
Neurólogo pediatra Ced.Especialidad.5008390

Posgraduado del Instituto Nacional de Pediatría UNAM.
Certificado por el Consejo Mexicano de Neurología

Atención a:

  • Epilepsia (Convulsiones)
  • Trastorno del espectro Autista
  • TDAH (Trastorno pot Déficit de Atención e Hiperactividad).
  • Cefalea y Migraña.
  • Retraso Psicomotor.
  • Enfermedades de nervio y músculo.
  • Trastorno de conducta.

Centro Médico Pensiones. Consultorio 118

Tel.(999)925 04 99 / cel. 999 222 35 57

CHAVITOS CLINIC
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Tel. 287 36 70 / 289 13 60

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chavitosclinic.com

Dr. Juan José Guillermo Rios

Neurólogo pediatra
Ced. Prof. 998850

Posgraduado en el Centro Medico "La Raza" CDMX

Certificado por el Consejo Mexicano de Neurologia

Atencion a:

  • Trastorno de atencion
  • Hiperactividad
  • Dolor de cabeza
  • Retraso del desarrollo.
  • Crisis convulsivas.
  • Trastorno del sueno.

Centro Medico de las Americas.
Edificio 3, Consultorio 8 Calle 54 #369 x 33A y Av. Perez Ponce

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Articulos de Neurologos Pediatras
¿Qué es TDH?

El trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH) es una disfunción de origen neurobiológico que conlleva una inmadurez en los sistemas que regulan el nivel de movimiento, la impulsividad y la atención.

“El TDAH puede presentarse con hiperactividad o sin ella”, especifica a DMedicina Azucena Díez, presidenta de la Sociedad Española de Psiquiatría Infantil de la Asociación Española de Pediatría y miembro del departamento de Psiquiatría de la Clínica Universidad de Navarra. “Estos niños tienen menos capacidad para atender o se mueven más de lo que se esperaría para su edad”.

Dado que es un trastorno del neurodesarrollo, para que se considere TDAH los síntomas tienen que aparecer antes de los 12 años. Si no aparecen antes, no se puede hacer un diagnóstico. “No hay TDAH que comience en la edad adulta”, añade.

Incidencia

Según Díez, esta patología afecta sobre todo a los niños y es más frecuente en varones. Sin embargo, aproximadamente entre el 60 y el 80 por ciento de los adultos mayores de 18 años que han tenido antes TDAH tienen persistencia de los síntomas. “Es decir, casi tres cuartas partes siguen refiriendo que tienen síntomas y que éstos interfieren en sus estudios, en su profesión, etc.”.

La especialista señala que un metanálisis publicado en 2012 indica que en España hay un 6,8 por ciento de menores de 18 años con síntomas compatibles con TDAH.

Causas

La causa principal del TDAH es la herencia. Aproximadamente el 75 por ciento de los casos con este trastorno tiene causas de origen genético. No obstante, determinar este origen es complicado ya que la patología no la causa un solo gen y además estos genes interactúan entre ellos. Hay muchos implicados, principalmente los sistemas que regulan la dopamina, la adrenalina, la serotonina, etc. Es una herencia poligénica y compleja porque también interactúan entre ellos, etc.

Además del origen genético, Díez explica que hay una serie de factores, los denominados perinatales, que estánrelacionados con el embarazoel parto y los primeros meses de vida que también pueden producir TDAH. Estos son el consumo de tabaco y alcohol durante el embarazo o la presencia de sufrimiento fetal, entre otros.

Síntomas

Los niños con TDAH son muy inquietos impulsivos y tienen problemas para prestar atención y concentrarse. A pesar de intentarlo, son incapaces de escuchar correctamente, de organizar sus tareas, de seguir instrucciones complejas, de trabajar o jugar en equipo. El actuar sin pensar (la conducta impulsiva) provoca problemas con padres, amigos y profesores. Suelen ser niños inquietos, siempre en movimiento, incapaces de permanecer sentados mucho tiempo o con una constante inquietud (que se ve en tamborileo de dedos o en el movimiento constante de los pies o las piernas).

Esta patología puede afectar negativamente al rendimiento de los niños en el colegio, así como a otros aspectos de su vida familiar y social.

Las manifestaciones pueden dividirse en tres grupos:

Síntomas relacionados con la inatención

La presidenta de la Sociedad Española de Psiquiatría Infantil explica que el principal síntoma es que los infantes no son capaces de mantener la atención que se espera para su edad durante mucho tiempo. Además, a estos niños les cuesta ponerse a hacer todas las tareas que suponen un esfuerzo mental. “Está como en su mundo, se distrae con facilidad y va de un tema a otro”, afirma.

El principal lugar donde se aprecian estas manifestaciones es en el ámbito escolar. Los profesores a veces presentan quejas en este sentido, pero también aparecen en casa: cuando un niño tiene que organizar sus cosas, también está muy despistado.

En general suele caracterizarse por:

  • No atiende detalles, comete errores.
  • Dificultad para mantener la atención.
  • Sordera ficticia.
  • No sigue instrucciones, no termina las tareas.
  • Dificultad para organizarse.
  • Evita tareas que requieren esfuerzo continuado.
  • Olvida y pierde cosas necesarias para su actividad.
  • Fácil distracción por estímulos externos.
  • Olvidadizo en las actividades diarias.

Síntomas relacionados con la hiperactividad

La hiperactividad puede ser muy evidente en niños de menor edad y va desapareciendo con el crecimiento. Se manifiesta de forma diferente dependiendo del niño aunque suele caracterizarse porque están siempre en movimiento, corren, saltan, tienen dificultades para estar quietos, hablando mucho y de forma precipitada y sin pensar.

Los síntomas más frecuentes en este bloque son:

  • Inquietud, se mueve en el asiento.
  • Se levanta cuando debería estar sentado.
  • Corre y salta en situaciones inapropiadas.
  • Dificultad para jugar tranquilamente.
  • Excitado a menudo, "como una moto".
  • Verborrea.
  • Responde antes de que finalice la pregunta.
  • Dificultad para guardar el turno en actividades de grupo.
  • Interrumpe a otros en los juegos, conversaciones, etc.

Síntomas relacionados con la impulsividad

Aquí tiene cabida todo lo que hace referencia a las situaciones en las que los niños actúan sin pensar en las consecuencias de sus actos. “Los niños con TDAH suelen ser personas muy impacientes que a veces corren riesgos innecesarios y sin pensar en las consecuencias negativas que tienen”, advierte Díez.

Prevención

La psiquiatra Azucena Díez aclara que el TDAH se trata de una disfunción cerebral que no se puede prevenir. No obstante, indica que los cuidados generales de salud a lo largo del embarazo y las campañas de prevención de consumo de alcohol y tabaco en la gestación, así como un parto bien asistido podrían ser una fuente de prevención, casi la única.

“De hecho, esto lo vemos con los niños adoptados, quienes tienen diez veces más posibilidades de desarrollar este trastorno que los niños que han nacido en nuestro país”, dice Díez. “Esto se puede deber a un mayor consumo de tóxicos o también a embarazos y partos no atendidos”.

Por otro lado, la especialista indica que existe otro tipo de prevención que se podría denominar secundaria: empezar el tratamiento lo antes posible una vez que la patología está diagnosticada. De esta forma podrían prevenirse otras complicaciones asociadas al TDAH.

Retraso psicomotor

La sospecha de un retraso psicomotor (RPM) es una de las consultas más frecuentes en las consultas de neuropediatría.

Por fortuna, gracias al cribado neonatal expandido, cada vez es menor la frecuencia de diagnóstico de RPM, ya que el diagnóstico temprano posibilita realizar un tratamiento adecuado. 

Retraso psicomotor significa que los logros o hitos del desarrollo que los niños deben adquirir dentro de una determinada edad, no están apareciendo o lo están haciendo de forma anómala. Hablamos de retraso psicomotor en niños pequeños, porque para más mayores se utiliza la denominación discapacidad intelectual o retraso mental.   

¿Qué son los hitos del desarrollo?

Los hitos del desarrollo son comportamientos o destrezas físicas observadas en lactantes y niños a medida que crecen y se desarrollan. Desde la sonrisa social de los pequeños lactantes a sentarse de forma estable, gatear, caminar, coger cosas con la pinza fina (pulgar e índice) y hablar o reírse a carcajadas se consideran acontecimientos fundamentales en el desarrollo del niño. Estos hitos son diferentes para cada edad. 
Para cada hito del desarrollo, hay un rango normal dentro del cual un niño lo puede alcanzar. Por ejemplo, la deambulación autónoma, caminar, se suele adquirir cerca del año, pero puede ocurrir varios meses antes o después sin llegar a ser patológico. 

¿Cómo se llega al diagnóstico?

Existen tablas de desarrollo (como el test de Denver o la escala Haizea-LLevant) para valorar si existe una desviación de la normalidad o no. Pero no existe ninguna prueba médica (como una analítica o una técnica de imagen) que pueda hacer el diagnóstico de un retraso psicomotor. Los conocidos como tests de inteligencia, o pruebas neuropsicométricas, tienen sobre todo utilidad a partir de los 5 años. Siempre deben ser realizadas e interpretadas por especialistas y valoradas en el contexto de los grandes cambios que los niños pueden realizar a lo largo de su desarrollo.
También es posible utilizar test para evaluar el coeficiente de desarrollo por debajo de los 5 años de edad. Estas pruebas suelen realizarse en los centros de estimulación, denominados en Catalunya CDIAP (Centro de Desarrollo Infantil y Atención Precoz), centros donde los pacientes con retraso psicomotor pueden recibir los recursos necesarios para su tratamiento. 
Una vez que el especialista valora que sí hay un retraso patológico en la adquisición de los hitos, es importante distinguir entre un retraso global (de todas las áreas del desarrollo) de un retraso en algún área concreta, ya que el tratamiento y el proceso diagnóstico pueden ser muy diferentes. En la mayoría de niños con un retraso psicomotor existe una causa cerebral que lo justifica y que puede causar una deficiencia cognitiva que se puede mantener en el tiempo.

¿Cuál puede ser la causa de un retraso psicomotor?

Pueden ser problemas adquiridos o bien problemas genéticos. 
Dentro de los problemas adquiridos, éstos pueden tener lugar intraútero, durante el parto u ocurrir de forma postnatal. Infecciones, problemas vasculares o traumatismos son algunas de las causas.
En cuanto a los problemas de base genética, encontramos muchos errores congénitos del metabolismo que dan lugar a una afectación motora y cognitiva. Pero también hay muchas otras enfermedades no metabólicas debidas a alteraciones genéticas, algunas descritas ya en la literatura médica y otras que se están describiendo en la actualidad gracias a los avances en genética. 

Estudios complementarios:

A la hora de realizar el diagnóstico de un retraso psicomotor, es fundamental realizar una buena entrevista con la familia(anamnesis) y exploración del niño (por si hay alguna alteración en la piel,  rasgos peculiares, malformaciones menores y mayores…) que puedan orientar a una causa particular.
Si esta primera evaluación no da lugar a una sospecha diagnóstica, baja la probabilidad de encontrar una causa al retraso psicomotor. No obstante hay diversas pruebas complementarias que pueden ayudar: 
  • Estudios analíticos: Cuando no hay una sospecha diagnóstica concreta es frecuente recurrir a una batería de pruebas en forma de “screening”. Dentro de estas pruebas las hay prioritarias o de primer nivel y otras que se pueden posponer o dejar en un segundo nivel. En casos necesarios, el médico puede solicitar estudios metabólicos, con especial interés en aquéllos que sí tienen un tratamiento comprobado que puede modificar el curso de la enfermedad. 
  • Estudios de neuroimagen: Ecografía transfontanelar, resonancia magnética o incluso TAC, según la sospecha o bien el rendimiento que cada especialista valora que puede tener con cada paciente concreto. El especialista valorará si estas pruebas van a ser molestas para el paciente, si se puede posponer o si va a aportar información o un cambio en el tratamiento.  
  • Estudios genéticos: Pueden venir orientados por las manifestaciones clínicas que percibe el especialista (rasgos físicos, alteraciones en otros aparatos o sistemas, rasgos conductuales…). Ahora bien, gracias a los avances técnicos en los estudios genéticos, que cada vez son más accesibles para los especialistas, se pueden utilizar pruebas de rastreo masivo de diferentes localizaciones genéticas, a las que se puede recurrir cuando no se tiene una sospecha concreta. Es el caso de las técnicas de MLPA, paneles génicos, cGH arrays… 
  • Otros estudios: Valoración oftalmológica, ecografía abdominal o cardíaca, estudios neurofisiológicos… dependiendo de la orientación que dé el especialista pueden resultar de gran utilidad para llegar a un diagnóstico.

A pesar de la aparente gran cantidad de pruebas al alcance del médico, hay un porcentaje elevado de niños con trastornos de desarrollo en los que no se llega a descubrir la causa que lo provoca. El retraso psicomotor es un diagnóstico clínico aunque no sepamos la causa subyacente.

Tics nerviosos

¿Qué es un tic nervioso? 
Un tic nervioso es una contracción muscular que tu cuerpo hace de forma involuntaria que puede afectar a prácticamente cualquier músculo, y aunque no son un problema grave, siempre es mejor no tenerlos. Un ejemplo es carraspear involuntariamente, temblar las piernas y los pies, o un parpadeo de ojos 
Todos ellos se pueden curar con homeopatía natural si sabemos qué remedios naturales tomar.
Desayuno para prevenir tics nerviosos

tic

El desayuno es un momento crítico para los tics nerviosos, ya que si no es completo y saludable, después se afronta el día con más estrés y tensión, dos factores que promueven los tics nerviosos. 


Los cereales tipo muesli contienen mucha vitamina B, y se pueden combinar con copos de avena, que además de proteínas, incluyen carbohidratos complejos que serenan los nervios y ayudan a tranquilizarte. Si además los mezclas con una cucharada de miel, se reforzará aún más la acción relajante. 


Para después del desayuno, toma frutas como el kiwi, la naranja o los plátanos, que proporcionan potasio y vitaminas, que te darán un equilibrio mental para prevenir los tics nerviosos.